Esfera del Estar · Axioma VII · Humildad Epistémica
Lee los sistemas que habitas según su lógica real: no la que proyectas sobre ellos
Alerta · cómo se nota que falta
Interpretas los sistemas que habitas según lo que esperas de ellos, y te sorprendes repetidamente cuando no responden de la manera que has proyectado sobre ellos.
Un caso · así se ve en la vida real
Viernes, te enteras de que el ascenso ha sido para otro. Llevabas dos años haciendo lo que la empresa dice que premia: resultados, discreción, no dar problemas. El ascendido lleva dos años haciendo otra cosa: comer con la gente adecuada, estar visible, presentar lo suyo. Tu primera reacción es la de siempre: indignarte con cómo debería funcionar esto.
Lo que haces el fin de semana es describir la empresa como funciona, no como la querías: aquí asciende quien es visible para quien decide; los resultados cuentan si alguien los ve; la discreción se premia con más trabajo discreto. Escrito así, sin rabia, es información. Con ella tomas dos decisiones que llevabas años sin tomar: enseñar lo que haces —una nota mensual a tu jefe, te cueste lo que te cueste— o irte a un sitio cuya lógica real te guste más. Pruebas seis meses lo primero. Lo segundo queda apuntado, sin drama, por si acaso.
Acción · para hoy
Esta semana, elige un sistema que habitas —tu organización, tu mercado, tu familia— e intenta describirlo según su lógica real, no según cómo querías que funcionara. Escribe una frase de diagnóstico honesto.
En pocas palabras · qué defiende este Principio
La empresa no te va a agradecer los años echados, y el banco no es tu amigo ni tu enemigo: son sistemas, y funcionan con sus reglas, no con tus sentimientos. Esperar de una organización lo que solo da una persona acaba en rencor. Pide cariño a quien puede darlo y contrato a quien no. Ese mapa evita muchos golpes.
¿Has hecho algo con este Principio? Cuéntalo
Enlace copiado.