Kinbara

Tu turno

Cuenta lo que hiciste

No queremos saber si te ha ido bien, ni si esto te ha cambiado la vida. Queremos saber qué pasó un día concreto: dónde estabas, qué hiciste y qué te costó hacerlo.

Eso es lo que sirve a quien viene detrás. Una persona que lee «he mejorado mucho» no aprende nada; una que lee «el martes por la tarde vi el error en el informe de un compañero y lo corregí sin escribir a nadie para que constara» ya sabe qué puede hacer ella mañana.

Cómo contarlo

Como se lo contarías a un amigo por teléfono. Un día, un sitio, lo que hiciste. Si te sale largo, mejor: ya lo recortamos nosotros.

Si prefieres hablar antes que escribir, mejor todavía: responde con una nota de voz al correo que te llega por la mañana. Di al principio tu nombre de pila, tu ciudad y el número del Principio, y luego cuéntalo sin pensar en cómo suena. Nosotros lo pasamos a texto.

Qué hacemos con ello

Lo lee Ramón y te contesta él. Si nos das permiso, lo reescribimos para que quepa y suene como el resto de la web, y te lo enseñamos antes de publicar nada: si no te convence, no se publica. Los demás no salen: si en lo que cuentas aparece otra persona, la dejamos como «mi jefa» o «un compañero».

No llevamos la cuenta de nada. No hay puntos, ni distintivos, ni lista de los que más participan: se publica lo que cuentas, se te contesta, y ahí acaba. Lo que hagas con esto es tuyo, no nuestro.

Cuenta lo que hiciste tú. No hace falta que des el nombre de nadie más, ni que cuentes la salud o la vida privada de otra persona: si aparece, lo quitamos antes de publicar.

Si no marcas la segunda, lo leemos y te contestamos, pero no se publica en ningún sitio.