Esfera del Ser · Axioma III · Totalidad Psíquica
Asume tu autoengaño y abandona la utopía de la coherencia absoluta
Alerta · cómo se nota que falta
Cuando tu conducta entra en conflicto con tus valores declarados, tu primer movimiento es racionalizar por qué este caso es una excepción, en lugar de reconocer la contradicción.
Un caso · así se ve en la vida real
Viernes por la tarde, conversación con tu hija adolescente sobre pantallas. Acabas de soltarle un discurso sobre el tiempo que pasa con el móvil, con datos y todo, mientras tú mirabas el tuyo dos veces entre frase y frase. Ella te lo dice: «tú lo haces igual». Y sale el reflejo: «es distinto, yo lo uso para trabajar».
Lo que haces es no terminar la frase. Te quedas un segundo con el móvil en la mano y dices lo que es: «Tienes razón. Lo miro igual que tú y te pido a ti que no lo hagas». No añades un «pero». Ella se queda descolocada, porque esperaba la batalla de siempre, y la conversación se desinfla en el buen sentido. Esa noche dejas el móvil en la entrada a la hora de cenar, sin anunciarlo. Al tercer día ella también lo deja ahí, sin anunciarlo tampoco.
Acción · para hoy
Esta semana, identifica un comportamiento propio que contradice un valor que proclamas. No lo expliques ni lo justifiques: solo nómbralo. El reconocimiento sin defensa es el ejercicio.
En pocas palabras · qué defiende este Principio
Todos nos contamos una versión favorecedora: que lo hicimos por prudencia y no por miedo, que aquello no nos importaba. Y todos nos contradecimos más de lo que admitimos. Pillarte en una de esas historias no es agradable, pero es de las pocas maneras de conocerte de verdad. La coherencia perfecta no existe, y perseguirla es otra forma de engañarse.
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