Un juego de tres minutos
¿Qué harías?
Cinco escenas de un día cualquiera. En cada una, tres cosas que podrías hacer. Ninguna es la buena: las tres son sensatas y cada una sale de una manera distinta de mirar la vida. Al final ves hacia cuáles tiras tú.
Unos tres minutos. No hay nota y no se guarda nada: al cerrar la página, desaparece.