Kinbara

Los círculos

Un círculo para tu equipo

Doce semanas. Cuarenta y cinco minutos a la semana. Entre cinco y ocho personas de la misma empresa, con alguien de fuera conduciendo. La empresa paga las plazas y no sabe quién va ni qué se dice.

Qué pasa en cada sesión

Siempre lo mismo, y esa es la gracia. Cada persona cuenta en treinta segundos una cosa que hizo esa semana. Luego se reconoce en voz alta lo que otro ha hecho por uno, y quien lo recibe no contesta. Y al final se pide ayuda concreta: algo que otro pueda resolver esta semana.

No hay ronda de opiniones, ni presentaciones, ni consejos. Quien conduce abre, lee y cierra; no opina.

Para quién funciona

Para equipos que trabajan juntos y hablan poco de lo que les cuesta. Para mandos que llevan años decidiendo solos. Para gente que se cruza cada día y no sabe qué le pasa al de al lado.

No funciona si el equipo está en medio de un conflicto abierto, o si alguien viene obligado: esto es voluntario y hay que decirlo así al proponerlo.

Qué pone cada uno

La empresa pone una sala tranquila, la hora dentro de la jornada —fuera no se sostiene doce semanas— y el pago de las plazas. Nada más.

Nosotros ponemos a quien conduce, el guion de las doce sesiones, el material y el protocolo por si alguien lo está pasando mal de verdad.

Lo que la empresa no va a saber

Quién asiste y qué se dice. No es una cláusula pequeña: es lo que hace que la gente hable. La empresa recibe una factura y un número de plazas, y nada más. Ni lista, ni asistencia, ni resumen, ni «cómo va el grupo».

Tampoco se puede condicionar nada a participar. Quien no quiera ir, no va, y no consta en ninguna parte.

Lo que no vendemos

Esto no es formación, ni terapia, ni un taller de equipo. No va a subir la productividad ni a bajar las bajas, y si alguien te lo promete con un número, desconfía: nadie mide eso de verdad.

Lo que sí pasa, y es lo que cuenta la gente que ha estado en uno: que en doce semanas se hacen doce cosas que llevaban tiempo aplazadas, y que alguien lo vio.

Lo que cuesta

Un ciclo completo para un grupo, con todo incluido, va de 1.500 a 3.000 euros según el tamaño y si es presencial o por videollamada. Son doce sesiones, no una charla.

Si preferís que lo conduzca alguien vuestro, formamos a esa persona y cedemos el formato: de 400 a 600 euros por ciclo. El guion de las sesiones es abierto y se puede usar sin nosotros; lo que se contrata es la formación y el acompañamiento.

Se factura por adelantado, con IVA aparte.

Si te encaja, escríbenos

Cuéntanos cuántos sois y qué se te ha ocurrido al leer esto. Contestamos con una propuesta concreta o te decimos que no lo vemos, que también pasa.

info@kinbara.com

Con tres cosas nos vale para contestar algo útil: cuántos sois, en qué ciudad y si sería presencial o por videollamada. Si además nos cuentas en dos líneas por qué se te ha ocurrido, mejor.